Deporte y educación, sinergia necesaria

La inclusión de actividades deportivas en la escuela va mucho más allá que lograr en los estudiantes un mejor estado físico, por medio de estas genera importantes impactos en el proceso de aprendizaje y la la socialización, similares a los que también se obtienen cuando los niños y adolescentes participan en un campamento escolar.

Bien sea basketball, atletismo o fútbol, realizar actividades físicas es un mecanismo un efectivo para enseñar a los estudiantes habilidades y valores que serán parte de su vida, y lo mejor es que se da de forma saludable y entretenida.

Especialistas en la materia han indicado que el deporte es una herramienta muy útil para formar, desarrollar y mejorar las capacidades físicas de los estudiantes, así como contribuye a un manejo adecuado de los mismos en su entorno, que genera una excelente interacción en los aspectos emocionales, sociales y físicos. 

A continuación se indican algunos de los beneficios de las actividades deportivas en los entornos escolares.

Permite estimular la integración social

Partiendo de la cita de la escritora Karen Blixen  que indica que lo mejor de la naturaleza de una persona se revela mediante el juego por lo que este es sagrado, las actividades lúdicas son parte importante del aprendizaje y desarrollo del niño y el adolescente, por medio de las cuales se generan procesos de interacción social. Por ello, al practicar un deporte, viéndolo desde su dinámica, es un juego que permite el fomento de la convivencia y el respeto por los demás.

Mejora la convivencia

Muchos deportes se desarrollan bajo la figura del trabajo en equipo lo que obliga a los estudiantes al desarrollo de habilidades para la convivencia desde muy corta edad, inculcando, en este sentido, la idea central de que para avanzar y superarse es necesaria la colaboración entre todos.

Desarrollo de virtudes y valores 

Sin duda alguna, las actividades deportivas son un medio efectivo para el desarrollo de la en educación en valores. A través de diferentes disciplinas, se dan a conocer virtudes como superación personal, lealtad, compañerismo, convivencia, responsabilidad y tolerancia.

Disminuye el estrés

Se ha demostrado que al practicar algún deporte, este actúa como terapia efectiva para la reducción de la depresión, la ansiedad, el estrés, los trastornos del sueño, así como otro tipo de dolencias a nivel físico y mental.

Estimula el cerebro

Otro de los principales beneficios de la práctica deportiva es que a través de esta se genera serotonina, dopamina y  norepinefrina, los cuales son conocidos como neurotransmisores que se asocian con una buena salud mental y con sensaciones de bienestar y felicidad. 

Se ha demostrado en diferentes estudios que cuando se realiza algún tipo de ejercicio, se estimula la memoria y las funciones ejecutivas del lóbulo frontal, lo que propicia e aquellos estudiantes que lo ejecutan de forma regular la identificación más rápida de los estímulos visuales y ayudan a que se concentren de mejor manera que aquellos estudiantes que suelen ser más pasivos. 

Eleva la autoestima

Todo estudiante que obtienen logros deportivos o hacen ejercicio manifiestan niveles de autoestima más elevada y padecen menos de ansiedad y depresión. También funciona como un mecanismos saludable y constructivo para liberarse de sus frustraciones.

Incrementa la disciplina

A través de las prácticas deportivas se logra el crecimiento y desarrollo personal, por lo tanto los niños y adolescentes deportistas suelen ser más organizados, disciplinados y más propensos a cuidar su cuerpo y evitar los malos hábitos. También incide en que lo elija como vocación y profesión.